El primer modelo en equiparlo será el Hyundai i30, el compacto de la firma coreana. Con el objetivo de que el cliente se sienta como en en un coche deportivo en el día a día, el rendimiento del i30N tiene su origen en un motor turbo inyección de 2000 cc, que desarrolla una potencia de 250cv en su versión estándar y de 275 en el paquete Perfomance.

Con el i30 N llamarás la atención, y no sólo por el sonido del motor. Sus acabados deportivos y su chasis rebajado son un fiel reflejo del asombroso rendimiento que esconde en su interior.

Su agresivo parachoques delantero con grandes entradas de aire y su exclusiva rejilla en cascada con el logo N expresan de forma contundente su fuerte personalidad deportiva. El i30 N también cuenta con llantas exclusivas de 45,7 cm (18") o 48,3 cm (19") con pinzas rojas de freno y el logotipo N.

La combinación del alerón trasero aerodinámico con luz de freno triangular, el agresivo diseño de su parachoques y los dos tubos de escape cromados crean una imagen potente y deportiva. El interior del i30 N te ofrece todo el control y la comodidad que necesitas, con un diseño ergonómico centrado en las necesidades del conductor, que permiten controlar todo desde tu asiento. Los asientos deportivos ofrecen un gran soporte en cualquier situación.

El control electrónico de estabilidad funciona como un buen copiloto: te ayuda solo cuando lo necesitas para dejarte disfrutar al máximo y hacerte ir más rápido. Si lo deseas, puedes desactivarlo por completo para conducir como en circuito.

El diferencial de deslizamiento limitado mejora el agarre, brindando la máxima potencia en carretera, aumentando al mismo tiempo su velocidad máxima en curvas.

Con el auge de los SUV y más recientemente de los SUVs deportivos, Hyundai ha decidido incorporar su paquete N-Line al Tucson. De este modo, en febrero de 2019 presentó el nuevo Hyundai Tucson N.

Los ingenieros han querido mezclar la seguridad y el confort de este modelo con el estilo dinámico y la actitud de la nueva línea deportiva de Hyundai, dando como resultado unas mejoras estéticas y mecánicas muy interesantes, sin olvidar un abanico tecnológico importante y un equipamiento bastante generoso.

Así, este Tucson trasforma su exterior con una serie de detalles procedentes de la línea de alto rendimiento de la marca: nuevos paragolpes y luces diurnas específicas, detalles en cromo oscuro, cristales tintados, alerón posterior, tiradores de puente en el color de la carrocería o llantas de 19 pulgadas son algunos de ellos.

La imagen deportiva también se da en el interior con un nuevo selector de cambio, un nuevo volante, pedales metálicos o molduras decorativos.

Para la motorización de esta línea, la marca coreana ha optado por ofrecer dos alternativas: por un lado, un motor gasolina 1.6 T-DGI de 177cv con cambio manual o DCT de 7 velocidades y, por otro lado, un motor híbrido que combina un motor 2.0 CRDI de 185cv con tecnología eléctrica de 48 voltios.