Mercedes-Benz tiene un compromiso en firme con la movilidad libre de accidentes, por ello, se esmera en desarrollar sistemas que protejan tanto al conductor como a peatones. La marca alemana, es considerada una pionera en el campo de los sistemas de seguridad y asistencia a la conducción y es que la conectividad y digitalización aumentan aun mas el potencia que ofrecen esta clase de sistemas. Mercedes-Benz no hace diferenciaciones entre sus modelos y todos ellos disfrutan de los más avanzados sistemas que evitan por ejemplo posibles colisiones en los cambios de dirección o protegen a los usuarios de la vía pública.

Todos estos avances tecnológicos hacen que todos los modelos de Mercedes-Benz obtengan en repetidas ocasiones las mejores notas en las pruebas de seguridad realizadas por los institutos independientes. Como por ejemplo la calificación obtenida del Instituto Americano de Seguros para la Seguridad en las Carreteras” (American Insurance Institute for Highway Safety; IIHS). Este instituto evalúa tanto la seguridad frente a los choques como a los sistemas de prevención de accidentes.

Durante ese mismo año el organismo europeo Euro NCAP emitió calificaciones de cinco estrellas a los modelos: los Mercedes-Benz GLB, CLA, EQC (EQC 400 4MATIC: consumo combinado de energía eléctrica: 20,8- 19,7 kWh/100 km y emisiones combinadas de CO₂: 0 g/km)1, Clase B, GLE y Clase G.

Lograr estos reconocimientos es resultado del de la búsqueda de la perfección y seguridad de cada uno de los vehículos Mercedes-Benz y es que la marca de la estrella lleva más de 60 años realizando pruebas de seguridad. En 1959 su primer coche de pruebas aceleraba hacia un obstáculo estacionario, iniciándose así una nueva era para la investigación de la seguridad en Mercedes-Benz. Desde ese momento, el comportamiento y el movimiento de los vehículos y sus ocupantes pudo ser estudiado más de cerca gracias al empleo de coches de prueba y dummies.

En la actualidad los equipos utilizados en el Centro Tecnológico para la Seguridad de los Vehículos (TFS), en Sindelfingen, son de última generación permitiendo así evaluar la seguridad de los vehículos y de sus sistemas. En la nave de pruebas de choque del TFS se pueden realizar anualmente unas 900 pruebas de choque, así como unas 1.700 pruebas en la plataforma de trineo. Con la intención de seguir mejorando la unidad de seguridad de Mercedes-Benz emplea tecnología de Rayos X permitiendo alcanzar una tasa de 1.000 imágenes por segundo, permitiéndonos luego utilizar estos datos para crear simulaciones dinámicas en 3D y ayudar a mejorar la fiabilidad de los pronósticos y optimizar la eficacia de la prueba.